Una noche Ignacio soñó que
viajaba a la luna. En ella encontró unos seres pequeños los cuales se acercaron
y le preguntaron su nombre.-¿Cómo te llamas? Ignacio atónito les contesto
balbuceando Igna..na..cio
Su miedo no duro
mucho al comprobar que eran amigables y entonces decidió compartir con ellos, y
como era un lugar precioso, digno de vivir allí, volvió a la tierra a buscar a
todos sus seres queridos.
Todos estaban
fascinados, no cavia en su mente tanta perfección. A Ignacio le agradecían una y
otra vez haberlos llevado hasta allí.
De pronto unos golpes muy fuertes se
hicieron sentir, y el un poco asustado, desorientado se dio cuenta que todo
había sido un sueño. Los golpes eran en la puerta de su dormitorio; había que
levantarse para volver a su triste realidad en el orfanato.
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